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Prueba de Paternidad Prenatal y Aborto

  • 27 mar 2024
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: 30 mar


Una prueba de paternidad prenatal permite determinar, antes del nacimiento, si un hombre es realmente el padre biológico del feto. Realizada durante el embarazo, puede aportar una respuesta rápida en una situación personal compleja, especialmente cuando también se está valorando si continuar o no con la gestación. Hoy existen métodos invasivos y no invasivos, con condiciones precisas y plazos que conviene anticipar. En España, además, la interrupción voluntaria del embarazo se encuentra regulada legalmente y debe abordarse dentro del marco sanitario y jurídico aplicable.


Prueba de Paternidad Prenatal y Aborto

¿Qué es una prueba de paternidad prenatal?


Una prueba de ADN de paternidad consiste en comparar la muestra biológica de un presunto padre con la del bebé para comprobar si existe un vínculo de filiación. El resultado permite establecer, según el laboratorio y la técnica utilizada, una probabilidad muy alta de paternidad o, por el contrario, excluirla. Cuando este análisis se realiza durante el embarazo, se habla de prueba de paternidad prenatal.


Los dos tipos de pruebas de paternidad prenatales


La prueba prenatal invasiva: amniocentesis o biopsia corial


El primer tipo de prueba se basa en técnicas invasivas, como la amniocentesis o el muestreo de vellosidades coriales. La biopsia corial consiste en recoger células de la placenta mediante un catéter o una aguja. La amniocentesis, por su parte, permite obtener una pequeña cantidad del líquido que rodea al feto. Ambos procedimientos requieren una intervención médica y conllevan un riesgo para la madre y para el bebé.


La prueba de paternidad prenatal no invasiva


La prueba prenatal no invasiva se basa en una simple extracción de sangre a la madre y una muestra de saliva del presunto padre. El laboratorio analiza el ADN fetal circulante presente en la sangre materna y lo compara con el ADN del hombre analizado para determinar si existe vínculo biológico. Se considera una técnica no invasiva porque no exige intervenir directamente sobre el feto.


El principio de esta prueba se basa en los intercambios biológicos entre la madre y el feto a través de la placenta. La madre transmite nutrientes al bebé, pero fragmentos genéticos del feto también circulan en la sangre materna. Ese es el material que aprovechan los laboratorios para efectuar la comparación genética. Si quieres profundizar en el funcionamiento del análisis, puedes consultar nuestra guía sobre la prueba de paternidad prenatal.


Por qué esta prueba puede influir en una decisión de aborto


Una prueba de paternidad prenatal puede identificar al padre del bebé desde las primeras semanas del embarazo. En determinadas situaciones personales complejas, esta información puede influir en la decisión de continuar o no con la gestación. Por eso, en algunos casos, la prueba puede plantearse en un contexto en el que también se valora un aborto.


Los laboratorios suelen indicar, sin embargo, que sus análisis no deben solicitarse con esta finalidad. Además, el acceso al aborto, sus plazos y su marco médico dependen de la legislación vigente en cada país. En España, la interrupción voluntaria del embarazo está regulada por la Ley Orgánica 2/2010 y su modificación de 2023. A nivel sanitario general, la OMS recuerda que el aborto debe realizarse con un método adecuado al tiempo de gestación y dentro de un marco asistencial apropiado.


¿En qué condiciones se puede hacer una prueba de paternidad prenatal?


Para realizar una prueba de paternidad prenatal no invasiva, deben respetarse ciertas

condiciones.


Condiciones necesarias


Por regla general, la extracción de sangre de la madre debe realizarse a partir de las 9 semanas de amenorrea, lo que equivale aproximadamente a 7 semanas de embarazo. Además, la prueba requiere la participación de la madre y del presunto padre biológico.


Situaciones en las que la prueba no puede realizarse


La prueba no puede efectuarse en varios supuestos, entre ellos:

  • fecundación in vitro (FIV);

  • embarazo gemelar o múltiple;

  • cáncer o preeclampsia en la madre;

  • transfusión sanguínea, trasplante de médula ósea, trasplante de órgano o tratamiento con células madre en la madre.


Caso particular de presuntos padres de la misma familia


En el caso del presunto padre, el análisis se realiza a partir de una muestra salival. Sin embargo, si la duda recae sobre varios hombres de una misma familia, la prueba de paternidad prenatal no puede ofrecer un resultado fiable. En esa situación, será necesario esperar al nacimiento para hacer una prueba de paternidad clásica. Si también necesitas distinguir entre un resultado informativo y uno utilizable oficialmente, puedes leer nuestro artículo sobre la prueba de paternidad sin procedimiento legal.


¿A partir de cuándo puede hacerse la prueba durante el embarazo?


La organización es fundamental, ya que esta prueba solo puede realizarse aproximadamente desde la séptima semana de embarazo, cuando el ADN fetal empieza a estar presente en cantidad suficiente en la sangre materna. Antes de ese momento, la cantidad de ADN del bebé puede ser demasiado baja, lo que puede hacer que el resultado no sea concluyente o incluso impedir el análisis.

En la práctica, si la muestra se toma demasiado pronto, el laboratorio puede solicitar una nueva extracción unas dos semanas después. La prueba no siempre debe pagarse de nuevo, pero pueden añadirse gastos de reenvío.


¿Cómo hacer una prueba de paternidad no invasiva?


Normalmente, el proceso se organiza a distancia. La prueba puede pedirse por Internet a un laboratorio, que envía después un kit de recogida al domicilio. Una vez tomadas las muestras siguiendo las instrucciones, deben devolverse al laboratorio para su análisis.


Las muestras necesarias


El análisis requiere:

  • una extracción de sangre de la madre;

  • una muestra de saliva del presunto padre.


Como los laboratorios no suelen proporcionar receta médica y este tipo de prueba no se realiza en farmacia, conviene acudir a un profesional sanitario para la extracción de sangre: una enfermera a domicilio, un médico o un laboratorio cercano. Para esta etapa concreta, el contenido más útil del sitio es nuestra guía sobre cómo hacer la extracción de sangre para una prueba de ADN prenatal.


Plazo de análisis y recepción de resultados


Una vez que el laboratorio recibe las muestras, el análisis suele tardar entre 5 y 7 días laborables. El tiempo de transporte no se incluye en ese plazo. Los resultados se envían por correo electrónico, normalmente en forma de una tabla con un porcentaje de relación biológica.


¿Cómo interpretar los resultados?


Los resultados suelen presentarse de forma sencilla:

  • 99 %: el resultado es positivo y el hombre analizado se considera el padre biológico del feto;

  • 0 %: el resultado es negativo y el hombre analizado no es el padre biológico del feto.


No todos los laboratorios facilitan el conjunto completo de datos técnicos del análisis, sobre todo cuando la técnica de secuenciación empleada está protegida.


El aborto después de una prueba de paternidad


La prueba prenatal puede aportar una respuesta sobre la identidad del padre muy pronto en el embarazo. Para algunas mujeres, esta información puede llegar justo en un momento en el que la decisión debe tomarse con rapidez. Cuando la prueba de paternidad prenatal se plantea en este contexto, anticiparse resulta esencial para no perder un tiempo valioso.


En España, la interrupción del embarazo puede solicitarse dentro de las primeras 14 semanas de gestación y, en determinados supuestos médicos, el plazo puede ampliarse. Por eso, cuando la decisión depende del resultado de la prueba, la gestión del tiempo adquiere una importancia central. En términos generales, una intervención más temprana suele simplificar la atención en comparación con una intervención realizada cuando el embarazo está más avanzado.


¿Cómo organizarse si el resultado debe obtenerse rápido?


Anticipar una cita

Cuando la decisión debe tomarse dentro de un calendario ajustado, puede ser útil prever con antelación una cita relacionada con la interrupción del embarazo, aunque finalmente no llegue a utilizarse. El objetivo es conservar margen de maniobra mientras se espera el resultado.


Elegir una opción exprés

Algunos laboratorios ofrecen una modalidad exprés que permite obtener el resultado más rápido, a menudo en 3 a 5 días laborables. Esta diferencia puede ser decisiva cuando la decisión depende del análisis.


Reducir al máximo los tiempos logísticos

La organización sigue siendo un punto clave: recibir el kit con rapidez, hacer las muestras sin demora y devolverlas lo antes posible permite ganar un tiempo valioso.


Hacer la prueba demasiado pronto: una apuesta arriesgada

Algunas personas se plantean enviar las muestras antes del plazo recomendado. Aunque cada embarazo evoluciona de forma distinta, sigue siendo una decisión arriesgada. Si la extracción se realiza demasiado pronto, el laboratorio puede exigir una segunda muestra dos semanas después de la primera. La prueba no siempre se factura de nuevo, pero sí pueden añadirse costes de envío adicionales.


Conclusión


La prueba de paternidad prenatal y aborto es un tema sensible que combina filiación, plazos biológicos, organización logística y marco médico o jurídico. La prueba no invasiva permite obtener una respuesta antes del nacimiento a partir de una extracción de sangre materna y una muestra salival del presunto padre, pero solo puede realizarse en condiciones concretas.


Cuando entra en juego dentro de una decisión sobre el embarazo, la anticipación resulta esencial para no perder un tiempo decisivo. En España, además, conviene tener presente que tanto la interrupción voluntaria del embarazo como el uso formal de determinadas pruebas biológicas se encuadran dentro de un marco legal específico.

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