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Procreación médicamente asistida y prueba de ADN: cómo verificar la filiación biológica

  • 27 mar 2024
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: 31 mar

La procreación médicamente asistida, también llamada reproducción humana asistida, reúne las técnicas médicas destinadas a ayudar a lograr un embarazo cuando existen dificultades para concebir de forma natural. En España, este ámbito está regulado por la legislación específica sobre reproducción asistida, lo que encuadra tanto las técnicas autorizadas como el funcionamiento de los centros que las practican.


Procreación médicamente asistida

¿Qué es la procreación médicamente asistida?


La PMA agrupa distintos procedimientos médicos y biológicos que permiten favorecer la concepción sin recurrir al proceso natural de la relación sexual. Su objetivo es aumentar las probabilidades de embarazo cuando existen problemas de fertilidad, determinadas enfermedades o indicaciones médicas concretas.

Entre las técnicas más conocidas se encuentran:


La inseminación artificial

La inseminación artificial consiste en introducir el esperma en el momento de la ovulación para facilitar la fecundación. La muestra puede proceder de la pareja o de un donante, según el caso.


La fecundación in vitro (FIV)

La fecundación in vitro permite unir el óvulo y el espermatozoide en laboratorio. Una vez formado el embrión, este se transfiere al útero para que continúe su desarrollo. La fecundación puede realizarse con gametos de la pareja o con material genético de donante.


La gestación por sustitución: una cuestión distinta en España

Aunque a veces se menciona junto a otras técnicas reproductivas, conviene distinguirla claramente. En España, la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida establece que el contrato de gestación por sustitución es nulo de pleno derecho. Por eso, desde un punto de vista legal español, no debe presentarse como una técnica autorizada en las mismas condiciones que la inseminación artificial o la FIV.

Si desea profundizar en este tema concreto, puede consultar nuestro artículo sobre prueba de ADN y madres subrogadas.


¿Puede producirse un error durante una PMA?


Sí. Aunque estos procedimientos están muy controlados y los errores siguen siendo poco frecuentes, no son imposibles. La reproducción asistida depende de una intervención médica y técnica precisa, y eso significa que también existe un margen de error humano o material.


Durante un proceso de fecundación asistida, puede producirse por error un intercambio de óvulos, esperma o embriones entre muestras distintas. Cuando esto ocurre, el embarazo puede seguir su curso normal, pero la filiación biológica del niño puede no corresponder con la esperada por la familia.


Este tipo de situación suele generar dudas cuando aparecen diferencias inesperadas, por ejemplo en el parecido físico, determinados rasgos hereditarios o la coherencia biológica entre padres e hijo.


¿Cómo puede producirse un error durante una FIV?


En una fecundación in vitro se manipulan muestras microscópicas que no pueden diferenciarse visualmente sin un sistema riguroso de identificación. Por eso, la trazabilidad es un elemento clave en todo el procedimiento.


Los errores pueden aparecer, por ejemplo, en situaciones como estas:

  • etiquetado incorrecto de una muestra;

  • intercambio accidental de recipientes ya identificados;

  • contaminación por una limpieza insuficiente del material utilizado;

  • fallo humano en una fase de manipulación o transferencia.


Aunque no se trata de situaciones habituales, sí explican por qué resulta esencial elegir un centro autorizado, bien acreditado y con protocolos de control estrictos.


Cómo reducir riesgos antes de iniciar un tratamiento


Antes de comprometerse con un procedimiento de reproducción asistida, es recomendable comprobar varios puntos:

  • la autorización y acreditación del centro;

  • la experiencia del equipo médico;

  • la claridad de los protocolos de identificación de muestras;

  • las opiniones y la reputación del establecimiento;

  • la información entregada al paciente sobre trazabilidad y seguridad.


Tomar estas precauciones no elimina completamente el riesgo, pero sí ayuda a reducirlo y a elegir un entorno médico más fiable.


¿Cómo verificar la filiación después de una PMA?


Después de una PMA, algunas familias pueden plantearse dudas sobre el vínculo biológico con el niño, especialmente cuando ciertos rasgos no coinciden con lo esperado. Esta inquietud puede aparecer incluso cuando el embarazo se ha desarrollado con normalidad.


Entre los elementos que suelen llamar la atención se encuentran:

  • el color de ojos, pelo o piel;

  • el parecido físico general;

  • determinadas marcas o rasgos hereditarios;

  • el grupo sanguíneo;

  • la presencia de predisposiciones genéticas concretas.


Sin embargo, estos indicios no bastan para confirmar ni excluir una filiación. La única forma de obtener una respuesta fiable es recurrir a una prueba de ADN.


¿Qué prueba de ADN hacer después de una PMA?


La prueba de ADN permite comparar el perfil genético del niño con el de un progenitor presunto o con otros miembros de la familia. El objetivo es determinar si existe una relación biológica real.


Siempre que sea posible, lo más recomendable es realizar la comparación directamente con los padres presuntos, ya que son las pruebas que ofrecen el nivel de fiabilidad más alto.


Prueba de paternidad


La prueba de paternidad compara el ADN del niño con el de un presunto padre. Puede realizarse con una muestra bucal sencilla, pero también con muestras discretas, como cabello, uñas o un cepillo de dientes, según el contexto del análisis.

Si desea una solución directa para este caso, puede consultar nuestra prueba de paternidad.


Este análisis permite establecer o excluir el vínculo biológico con un alto nivel de fiabilidad. En la práctica, un resultado negativo permite excluir la paternidad, mientras que un resultado positivo ofrece una probabilidad extremadamente elevada de filiación.

La muestra de la madre también puede añadirse al análisis. Esto mejora la lectura técnica del informe, pero no sustituye una prueba específica de maternidad si también existe una duda sobre la madre.


Prueba de maternidad


La prueba de maternidad funciona con la misma lógica, comparando el ADN del niño con el de una madre presunta. También puede realizarse con muestras bucales o con muestras discretas no estándar.


Puede ver más detalles en nuestra prueba de maternidad.

Al igual que la prueba de paternidad, este análisis permite confirmar o excluir la filiación biológica materna con un nivel de fiabilidad muy elevado.


¿Qué hacer si los padres no están disponibles?


Cuando no es posible analizar directamente al padre o a la madre, todavía puede recurrirse a otras pruebas familiares. No obstante, conviene ser claro: estos análisis son menos directos y, por tanto, menos concluyentes que una prueba de paternidad o maternidad realizada con el progenitor presunto.


Entre las alternativas posibles se encuentran:

  • la prueba de fraternidad;

  • la prueba avuncular;

  • la prueba de abuelos.


Estas opciones permiten estimar una probabilidad de relación biológica a partir de una comparación indirecta entre varios perfiles genéticos.


Prueba de ADN mitocondrial


La prueba de ADN mitocondrial sirve para estudiar la línea materna. Es útil cuando varias personas descienden de una misma rama femenina, ya que este ADN se transmite por vía materna.


Puede ampliar esta información en nuestra página sobre prueba del ADN mitocondrial.

El resultado permite saber si los participantes comparten o no una misma línea materna.


Prueba del cromosoma Y o del cromosoma X


Según el caso, también puede recurrirse a pruebas ligadas al cromosoma Y o al cromosoma X:

  • el cromosoma Y se utiliza en investigaciones por línea paterna entre varones;

  • el cromosoma X puede ser útil en determinadas comparaciones por línea materna entre mujeres.


Estas pruebas pueden resultar útiles en configuraciones familiares específicas, pero su

interpretación depende siempre del perfil de los participantes disponibles.


Un límite importante que no debe pasarse por alto


Si el donante utilizado en la PMA pertenece a la misma familia biológica que los padres presuntos, una prueba de ADN clásica puede no ofrecer una respuesta suficientemente fiable. En ese contexto, la cercanía genética entre los participantes complica la interpretación de los resultados.


Cuando ocurre una situación así, la estrategia de análisis debe adaptarse. En algunos casos, solo una comparación ampliada con varios perfiles genéticos, incluida la madre biológica y el niño, puede ayudar a aclarar la filiación de forma más sólida.


Conclusión


La reproducción asistida puede ofrecer una solución real a muchas personas y parejas, pero también puede plantear dudas legítimas sobre la filiación biológica cuando aparece una incoherencia inesperada. En ese contexto, la prueba de ADN sigue siendo la herramienta más fiable para verificar la relación biológica entre el niño y su familia.


Elegir la prueba adecuada depende sobre todo de una cuestión simple: quién puede participar en el análisis. Siempre que sea posible, la comparación directa con la madre o el padre presunto sigue siendo la opción más precisa y la más útil para obtener una respuesta clara.


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