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Prueba de ADN entre hermanos cuando los posibles padres son familiares: fiabilidad e interpretación

  • hace 5 días
  • 12 min de lectura

Una prueba de ADN entre hermanos permite valorar si dos personas comparten al padre, a la madre o a ambos progenitores biológicos. Se utiliza principalmente cuando el progenitor implicado no está disponible, ha fallecido, no desea participar o no puede proporcionar una muestra genética.


Este análisis puede realizarse entre dos hermanos, dos hermanas o un hermano y una hermana. Sin embargo, la interpretación se vuelve más compleja cuando los posibles padres pertenecen a la misma familia.


Prueba de ADN entre hermanos

Dos hermanos, dos primos o un tío y su sobrino ya comparten parte de su patrimonio genético. Como consecuencia, sus hijos pueden presentar más marcadores de ADN coincidentes que dos personas sin parentesco, aunque no tengan el mismo padre biológico.


En estas circunstancias, un resultado favorable a la hermandad puede corresponder a una verdadera relación entre hermanos o reflejar un parentesco más lejano, como el existente entre primos. Del mismo modo, un resultado desfavorable puede aportar un argumento estadístico sólido contra la relación analizada, pero no siempre constituye una exclusión absoluta.


¿Cómo funciona una prueba de ADN entre hermanos?


La prueba entre hermanos, también denominada test de fraternidad o prueba de hermandad, es un análisis de parentesco indirecto.


En una prueba de paternidad convencional, el laboratorio compara directamente el ADN del hijo con el del presunto padre. En cambio, una prueba entre hermanos compara los perfiles genéticos de dos personas para determinar si las similitudes observadas son compatibles con la transmisión de ADN procedente de uno o dos progenitores comunes.


El laboratorio puede estudiar distintas hipótesis:

  • los participantes son hermanos de padre y madre;

  • son medio hermanos y comparten un solo progenitor;

  • mantienen otro tipo de relación biológica;

  • no están emparentados biológicamente de forma cercana.


La elección de la hipótesis es esencial. El resultado solo responde a los escenarios que el laboratorio haya incluido en sus cálculos.


Para conocer las distintas pruebas disponibles según el sexo de los participantes y la línea familiar que se desea investigar, puede consultarse esta guía sobre cómo realizar una prueba de ADN entre hermanos y hermanas. STR y el índice de verosimilitud

Los laboratorios especializados suelen analizar marcadores autosómicos denominados STR, siglas en inglés de short tandem repeats. Son pequeñas regiones del ADN que varían entre personas y permiten construir un perfil genético.


Una vez comparados los perfiles, se calcula un índice de verosimilitud o likelihood ratio. Este índice mide hasta qué punto los datos genéticos apoyan una hipótesis frente a otra.

Por ejemplo:

  • Hipótesis 1: los participantes son medio hermanos porque comparten al mismo padre.

  • Hipótesis 2: los participantes no mantienen una relación biológica cercana.


Un índice elevado significa que los perfiles observados son más probables bajo la primera hipótesis. Un índice bajo favorece la hipótesis alternativa. Cuando ninguna de las dos recibe suficiente apoyo, el informe puede calificarse como no concluyente.

Los umbrales utilizados y la forma de presentar las conclusiones pueden variar entre laboratorios. Por ello, el índice debe interpretarse junto con las hipótesis comparadas y no como una cifra aislada.


¿Por qué es menos directa que una prueba de paternidad?


En una prueba de paternidad, el laboratorio puede estudiar la transmisión genética marcador por marcador. Como cada hijo hereda aproximadamente la mitad de su ADN de cada progenitor, es posible comprobar si los alelos de origen paterno son compatibles con el perfil del hombre analizado.


En una prueba entre hermanos, el perfil del padre o de la madre que se busca no suele estar disponible. El laboratorio debe reconstruir estadísticamente una posible transmisión común a partir del ADN de los participantes.


Esto introduce una mayor incertidumbre. Los hermanos no heredan exactamente la misma combinación genética de sus padres, salvo situaciones particulares como la de los gemelos monocigóticos. Por tanto, dos hermanos biológicos pueden mostrar diferencias importantes en determinados marcadores.


A la inversa, dos familiares que no son hermanos pueden compartir varios alelos porque descienden de antepasados comunes.


¿Por qué los padres emparentados complican el resultado?


Los familiares biológicos comparten parte de su ADN porque han heredado segmentos genéticos de los mismos antepasados. Cuanto más próximo es el parentesco entre los posibles padres, mayor es la probabilidad de que transmitan variantes similares a sus descendientes.


Pensemos en dos hombres que son hermanos:

  • el primer hombre es el padre biológico del primer participante;

  • el segundo hombre es el padre biológico del segundo participante;

  • los dos participantes son primos hermanos y no medio hermanos.


Aunque no comparten al mismo padre, tienen los mismos abuelos paternos. Por ello, pueden presentar un número significativo de alelos coincidentes.


Si el laboratorio compara únicamente la hipótesis «medio hermanos» con la hipótesis «personas no emparentadas», esas coincidencias podrían favorecer artificialmente la primera opción. La comparación no estaría considerando la alternativa que realmente corresponde a la estructura familiar: que los participantes sean primos.


El problema no tiene por qué deberse a una equivocación técnica al analizar las muestras. Puede proceder de un modelo estadístico incompleto que no incluye la relación familiar competidora adecuada.


La dificultad aumenta cuando los posibles padres son:

  • hermanos;

  • primos;

  • padre e hijo;

  • tío y sobrino;

  • miembros de una misma línea paterna;

  • familiares vinculados por varias ramas del árbol genealógico.


Estos escenarios también aparecen en las pruebas directas de filiación. En nuestro artículo sobre pruebas de paternidad con posibles padres de una misma familia se explican las medidas necesarias para diferenciar perfiles genéticamente próximos. ar en un resultado positivo?


Un resultado positivo o un índice de hermandad elevado indica que los perfiles genéticos son más compatibles con la relación analizada que con la hipótesis alternativa utilizada por el laboratorio.


No significa necesariamente que los participantes tengan el mismo padre con una certeza absoluta.


Cuando los posibles padres están emparentados, un resultado favorable puede tener varias explicaciones:

  • los participantes comparten realmente al mismo padre;

  • sus padres son hermanos;

  • sus padres son primos;

  • uno de los padres es tío o sobrino del otro;

  • existe otro parentesco biológico que no se ha comunicado al laboratorio;

  • las familias están conectadas por más de una rama genealógica.


Por tanto, un resultado positivo debe entenderse en función de la comparación realizada. Un índice que enfrenta «medio hermanos» con «personas no emparentadas» no permite, por sí solo, diferenciar una relación de medio hermanos de una relación entre primos.


La genética respalda una hipótesis concreta frente a otra. No reconstruye automáticamente toda la historia familiar si el laboratorio no conoce las alternativas posibles.


Un porcentaje elevado no debe interpretarse de forma aislada


Algunos informes convierten el índice de verosimilitud en un porcentaje de probabilidad. Esta presentación resulta más sencilla para el público general, pero puede transmitir una sensación de certeza mayor de la que realmente existe.


El porcentaje depende de varios elementos:

  • el índice de verosimilitud obtenido;

  • las hipótesis comparadas;

  • la probabilidad inicial utilizada en el cálculo;

  • las frecuencias genéticas de la población de referencia;

  • el número y el tipo de marcadores analizados;

  • los perfiles familiares disponibles.


Dos informes que muestran porcentajes similares no necesariamente han estudiado los mismos escenarios ni utilizado el mismo modelo estadístico.


Antes de interpretar el porcentaje, conviene comprobar qué significa exactamente, qué hipótesis se han enfrentado y qué valor tiene el índice de parentesco original.


¿Un resultado negativo permite excluir la hermandad?


Un índice muy bajo indica que los datos apoyan más la hipótesis alternativa que la relación de hermandad analizada.


Cuando el escenario familiar está correctamente definido, este resultado puede constituir una prueba estadística importante contra la existencia de un padre o una madre común. Sin embargo, es necesario diferenciarlo de una exclusión directa de paternidad.


En una prueba de paternidad, la exclusión suele basarse en incompatibilidades genéticas directas entre el hijo y el presunto padre. En una prueba entre hermanos no se compara directamente al progenitor. La conclusión se obtiene mediante probabilidades de transmisión entre familiares.


Por ello, la formulación más rigurosa sería:

Un resultado claramente desfavorable puede respaldar con fuerza la ausencia de la relación de hermandad analizada, siempre que el laboratorio haya utilizado las hipótesis y los perfiles adecuados. No debe convertirse automáticamente en una exclusión absoluta.

Un estudio publicado en PLOS Genetics sobre los posibles errores en las pruebas de parentesco señala que las relaciones entre hermanos, medio hermanos y primos pueden ser difíciles de diferenciar con determinados paneles y umbrales. Los autores destacan la importancia de utilizar una categoría no concluyente y de evitar clasificaciones binarias cuando la evidencia genética no es suficientemente discriminante. realmente útil un resultado negativo?


La solidez de un resultado desfavorable depende de cómo se haya preparado el análisis.


El laboratorio conoce el parentesco entre los posibles padres


Antes de enviar las muestras, debe comunicarse cualquier relación biológica conocida entre los posibles progenitores.


No basta con explicar que dos personas podrían ser hermanas o medio hermanas. Es necesario indicar, por ejemplo, que sus posibles padres son hermanos, primos o tío y sobrino.


Sin esta información, el laboratorio podría comparar la relación buscada con una hipótesis demasiado simple, como la ausencia total de parentesco. En ese caso, el resultado no respondería correctamente a la verdadera pregunta familiar.


Las hipótesis corresponden al árbol genealógico


El laboratorio debe saber si el objetivo es comparar:

  • hermanos de padre y madre frente a personas no emparentadas;

  • medio hermanos paternos frente a personas no emparentadas;

  • medio hermanos maternos frente a personas no emparentadas;

  • medio hermanos frente a primos;

  • hermanos completos frente a medio hermanos;

  • una línea paterna común frente a dos líneas paternas relacionadas;

  • otra configuración familiar específica.


Un informe solo puede interpretarse de acuerdo con las hipótesis que realmente se han calculado.


Se analiza un número suficiente de marcadores


Cuantos más marcadores informativos se estudian, mayor puede ser la capacidad para diferenciar relaciones genéticas próximas.


Los paneles ampliados de STR o SNP pueden mejorar la potencia estadística, pero no garantizan una respuesta binaria en todos los casos. Algunas relaciones familiares comparten proporciones de ADN parecidas y pueden seguir produciendo resultados ambiguos.


El número de marcadores tampoco debe evaluarse de manera aislada. Su capacidad informativa, las frecuencias genéticas utilizadas y la calidad del modelo estadístico son igualmente importantes.


Participan otros familiares


La incorporación de perfiles de referencia ayuda a determinar el origen probable de los alelos compartidos.


Según el caso, puede ser útil incluir:

  • a la madre biológica de uno o ambos participantes;

  • a un hermano cuya filiación sea conocida;

  • a uno de los posibles padres;

  • a los dos posibles padres;

  • a abuelos, tíos u otros familiares cuya posición en el árbol esté confirmada.


La participación de la madre suele ser especialmente útil cuando la duda afecta a la línea paterna. Su perfil permite identificar una parte de los alelos maternos y centrar el análisis en la contribución genética que podría proceder del padre.


La página dedicada a la prueba de fraternidad también recomienda incorporar a un progenitor biológico conocido siempre que sea posible, ya que una mayor cantidad de información genética aumenta las posibilidades de obtener una conclusión sólida. fiabilidad de una prueba de ADN entre hermanos


1. Describir con precisión el árbol familiar


Antes de realizar el pedido, prepare un esquema sencillo con todas las relaciones biológicas relevantes.


Debe incluir:

  • quiénes son los participantes;

  • qué progenitor podrían compartir;

  • qué parentesco existe entre los posibles padres;

  • qué familiares están disponibles para participar;

  • si existen otras relaciones biológicas entre ambas ramas familiares.


Un árbol genealógico básico puede evitar que el laboratorio utilice una hipótesis estadística inadecuada.


También es importante declarar cualquier consanguinidad conocida. Si las dos ramas familiares ya están conectadas por otros antepasados, el grado de ADN compartido puede ser superior al esperado para una relación sencilla.


2. Incorporar a la madre biológica


Cuando la investigación se refiere al padre, la participación de la madre suele ser una de las formas más eficaces de mejorar el análisis.


El laboratorio puede identificar los alelos que proceden de ella y estudiar con mayor precisión la parte del perfil genético que debe proceder del lado paterno.

La madre no siempre es obligatoria, pero su ausencia puede reducir la capacidad de discriminación, sobre todo cuando los posibles padres son familiares cercanos.


3. Analizar directamente a los posibles padres


Cuando los presuntos padres están disponibles, una comparación directa suele ser preferible a una reconstrucción indirecta entre sus hijos.


Si dos hermanos son los posibles padres de un niño, la configuración más informativa incluiría:

  • al niño;

  • a la madre biológica;

  • al primer posible padre;

  • al segundo posible padre.


De esta manera, el laboratorio puede comparar directamente qué hombre explica mejor los alelos paternos del menor.

Analizar únicamente a los hijos de los posibles padres aporta menos información y obliga a realizar inferencias estadísticas adicionales.


4. Solicitar una comparación entre las relaciones competidoras


Cuando los participantes ya pertenecen a la misma familia, no resulta suficiente comparar la hermandad con la ausencia total de parentesco.


Puede ser necesario enfrentar hipótesis como:

  • mismo padre frente a padres no emparentados;

  • mismo padre frente a padres que son hermanos;

  • medio hermanos frente a primos;

  • hermanos completos frente a medio hermanos;

  • relación entre tío y sobrino frente a relación entre medio hermanos.


No todos los laboratorios comerciales ofrecen cálculos complejos entre varias relaciones posibles. Esta cuestión debe consultarse antes de enviar las muestras.


5. Utilizar los cromosomas sexuales solo cuando sean informativos


El cromosoma Y, el cromosoma X y el ADN mitocondrial pueden complementar determinados estudios. Sin embargo, no sustituyen automáticamente a un análisis autosómico y no resuelven todas las configuraciones familiares.


Cromosoma Y

El cromosoma Y se transmite por la línea paterna masculina. Puede ayudar a determinar si dos hombres pertenecen a la misma línea paterna.

Sin embargo, dos hermanos, un padre y su hijo, un tío y su sobrino o varios primos de una misma línea masculina pueden presentar perfiles del cromosoma Y idénticos o muy similares.


Esta prueba puede confirmar una línea paterna común, pero normalmente no permite identificar cuál de dos hombres emparentados es el padre biológico exacto.


Cromosoma X

El cromosoma X puede ser informativo en determinadas configuraciones que incluyen mujeres. Su utilidad depende del sexo de los participantes, de la relación investigada y de la forma en que el cromosoma se ha transmitido dentro del árbol familiar.

No debe solicitarse sin que el laboratorio haya comprobado previamente que la estructura familiar permite obtener información discriminante.


ADN mitocondrial

El ADN mitocondrial se transmite por la línea materna a hijos e hijas. Permite estudiar si dos personas pertenecen a una misma línea materna.

No obstante, varias mujeres de una misma rama familiar pueden transmitir el mismo perfil mitocondrial. Por tanto, el análisis puede confirmar una línea materna común sin identificar necesariamente a una madre concreta entre varias familiares.


Cómo interpretar las tres posibles categorías de resultados


Resultado que apoya la relación


Los perfiles son más compatibles con una relación de hermanos o medio hermanos que con la alternativa utilizada en el cálculo.


Si los posibles padres están emparentados, el resultado debe considerarse una evidencia de vínculo biológico. No siempre demuestra que los participantes comparten exactamente al mismo padre o a la misma madre.


La conclusión debe revisarse junto con:

  • el índice de verosimilitud;

  • las hipótesis comparadas;

  • la estructura familiar;

  • los familiares analizados;

  • los marcadores utilizados.


Resultado que no apoya la relación


Los datos son más compatibles con la hipótesis alternativa.

Este resultado puede reducir considerablemente la probabilidad de que los participantes sean hermanos, siempre que el escenario familiar utilizado sea correcto.

No debe presentarse como una exclusión automática sin comprobar las limitaciones del informe y la posibilidad de que una relación real haya quedado fuera del modelo estadístico.


Resultado no concluyente


Los datos no favorecen suficientemente ninguna de las hipótesis.

Un resultado no concluyente no es positivo ni negativo. Significa que los perfiles disponibles no permiten diferenciar las relaciones con la solidez necesaria.


El laboratorio puede recomendar:

  • añadir a uno o varios familiares;

  • analizar marcadores adicionales;

  • utilizar otra clase de prueba;

  • reformular las hipótesis;

  • realizar una comparación directa con los posibles progenitores.


La categoría no concluyente es una conclusión científicamente válida. Evita presentar como definitiva una evidencia genética que no ofrece suficiente capacidad de discriminación.


Qué preguntar al laboratorio antes de comprar la prueba


Cuando los posibles padres están emparentados, conviene solicitar una respuesta clara a estas preguntas:

  1. ¿Pueden incorporar el parentesco entre los posibles padres en los cálculos?

  2. ¿Qué relación se comparará con qué hipótesis alternativa?

  3. ¿Es posible comparar directamente una relación de medio hermanos con una relación entre primos?

  4. ¿Cuántos marcadores se analizarán y qué tipo de marcadores son?

  5. ¿Recomiendan incorporar a la madre biológica?

  6. ¿Pueden participar los dos posibles padres?

  7. ¿El informe puede emitir una conclusión positiva, negativa o no concluyente?

  8. ¿Qué análisis complementario se propondrá si el resultado es ambiguo?

  9. ¿El informe está destinado únicamente a un uso informativo o se ofrece un procedimiento específico para una eventual utilización judicial en España?


Un laboratorio que no solicita información sobre el árbol familiar puede no estar preparando el estudio adecuado para este tipo de caso.


Conclusión: la fiabilidad depende tanto del ADN como del contexto familiar


Una prueba de ADN entre hermanos puede aportar información muy valiosa cuando no es posible analizar directamente al padre o a la madre. Sin embargo, su fiabilidad depende de la pregunta formulada, de las personas que participan y de la estructura biológica de la familia.


Cuando los posibles padres son hermanos, primos, tío y sobrino o familiares de otra clase, un resultado favorable puede corresponder a una verdadera relación entre hermanos, pero también a un parentesco más lejano derivado de antepasados comunes.

Un resultado desfavorable puede constituir una evidencia estadística sólida contra la relación estudiada. Aun así, no debería presentarse como una exclusión absoluta sin revisar las hipótesis, el número de marcadores, los perfiles disponibles y el riesgo de clasificación incorrecta.


La estrategia más fiable consiste en informar al laboratorio antes del análisis, describir detalladamente el árbol genealógico e incorporar a la madre y a otros familiares cuando sea posible. Si los presuntos padres están disponibles, la comparación directa con ambos suele proporcionar más información que una prueba indirecta entre sus descendientes.


En familias con relaciones biológicas cercanas, la calidad de la conclusión depende tanto del análisis genético como de la precisión con la que se haya explicado el contexto familiar.


¿Una prueba de ADN puede diferenciar a hermanos de primos?

No siempre. Una prueba estándar que compare la hermandad con la ausencia total de parentesco puede favorecer la primera hipótesis aunque los participantes sean primos. Para diferenciarlos, puede ser necesario calcular expresamente la probabilidad de una relación entre hermanos frente a una relación entre primos.


¿Un resultado negativo demuestra que los participantes no tienen el mismo padre?

Puede respaldar con mucha fuerza la ausencia de un padre común, pero no representa necesariamente una exclusión absoluta. La conclusión depende de las hipótesis utilizadas, del número de marcadores, de los participantes y de la estructura familiar comunicada al laboratorio.


¿Por qué la participación de la madre mejora el resultado?

Su perfil permite identificar los alelos de origen materno. El laboratorio puede concentrarse así en la parte del ADN que debería proceder del padre y diferenciar mejor entre varios posibles padres emparentados.


¿El cromosoma Y puede distinguir a dos posibles padres que son hermanos?

Por lo general, no. Dos hermanos pertenecientes a la misma línea paterna pueden presentar un cromosoma Y idéntico o muy similar. El análisis puede confirmar una línea masculina compartida, pero no suele determinar cuál de los dos es el padre biológico.


¿Cuál es la mejor solución si los dos posibles padres están disponibles?

Lo más informativo es analizar al hijo, a la madre biológica y a los dos posibles padres. Si el resultado continúa siendo no concluyente, el laboratorio puede ampliar los marcadores, incorporar otros familiares o comparar nuevas hipótesis estadísticas.

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