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Síndrome MRKH y ADN: ¿puede detectarse con una prueba genética?

  • hace 6 días
  • 12 min de lectura

El síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser, conocido habitualmente como síndrome MRKH, es una alteración congénita poco frecuente que afecta al desarrollo del aparato reproductor femenino. Se caracteriza principalmente por la ausencia o el desarrollo incompleto del útero y de la parte superior de la vagina.


Syndrome MRKH et test ADN

Debido a que afecta a órganos reproductores, es habitual preguntarse si el síndrome MRKH puede detectarse mediante una prueba de ADN, si existe una causa genética identificable o si puede explicar determinados resultados relacionados con los cromosomas sexuales.


Para responder correctamente, es necesario diferenciar pruebas que persiguen objetivos muy distintos. Una prueba de paternidad, un test de orígenes, un cariotipo y una secuenciación genética médica no analizan la misma información ni tienen la misma utilidad clínica.


¿Qué es el síndrome MRKH?


El síndrome MRKH se origina durante el desarrollo embrionario. En concreto, aparece cuando los conductos de Müller, unas estructuras embrionarias que participan en la formación del útero, el cuello uterino y una parte de la vagina, no se desarrollan de la forma habitual.


Las personas con un síndrome MRKH clásico suelen presentar:

  • genitales externos de apariencia habitual;

  • ovarios presentes y funcionales en la mayoría de los casos;

  • desarrollo normal del pecho y de otros caracteres sexuales secundarios durante la pubertad;

  • niveles hormonales femeninos generalmente normales;

  • un cariotipo femenino 46,XX.


El signo que conduce con mayor frecuencia al diagnóstico es la ausencia de la primera menstruación, denominada amenorrea primaria. La prevalencia suele estimarse en aproximadamente un caso por cada 4.500 o 5.000 nacimientos femeninos.


La ficha clínica de Orphanet sobre el síndrome MRKH ofrece una descripción médica de esta alteración, sus principales manifestaciones y las anomalías que pueden aparecer asociadas.


Síndrome MRKH de tipo I


En el MRKH de tipo I, la alteración afecta principalmente al aparato reproductor. El útero y la parte superior de la vagina están ausentes o se han desarrollado de forma incompleta, sin que existan necesariamente malformaciones relevantes en otros órganos.


Síndrome MRKH de tipo II


En el MRKH de tipo II, las alteraciones uterovaginales se acompañan de otras anomalías congénitas.

Pueden afectar especialmente a:

  • los riñones y las vías urinarias;

  • la columna vertebral y otras estructuras óseas;

  • el sistema auditivo;

  • con menor frecuencia, el corazón.


Esta distinción resulta importante porque puede determinar qué exploraciones complementarias son necesarias y si conviene solicitar una valoración en una unidad de genética clínica.


¿Qué relación existe entre el síndrome MRKH y el ADN?


El ADN contiene las instrucciones biológicas que intervienen en el desarrollo y funcionamiento del organismo. Sin embargo, la formación de un órgano no depende únicamente de la presencia de un cromosoma concreto.

En la forma clásica del síndrome MRKH, los cromosomas sexuales suelen ser XX. Por tanto, el síndrome no se debe normalmente a la ausencia de un cromosoma X ni a la presencia inesperada de un cromosoma Y.


La alteración aparece durante la formación de las estructuras reproductoras internas. Los ovarios tienen un origen embrionario diferente al de los conductos de Müller, por lo que pueden desarrollarse, producir hormonas y liberar ovocitos aunque el útero esté ausente o sea rudimentario.


Esto explica que una persona pueda tener:

  • un cariotipo 46,XX;

  • ovarios funcionales;

  • caracteres sexuales secundarios habituales;

  • y, al mismo tiempo, haber nacido sin un útero completamente desarrollado.


Los cromosomas sexuales aportan información importante, pero no describen por sí solos toda la anatomía reproductiva de una persona.


¿El síndrome MRKH es genético y hereditario?


La respuesta no es igual para todas las personas afectadas.

La mayoría de los diagnósticos aparecen de forma aislada, sin otros casos conocidos en la familia. Sin embargo, se han documentado familias con varias personas afectadas por anomalías müllerianas, lo que indica que en determinados casos puede existir una contribución genética.


Las investigaciones han estudiado regiones cromosómicas como 17q12 y 16p11.2, además de genes candidatos relacionados con el desarrollo de los aparatos reproductor y urinario. Entre ellos se encuentran LHX1, HNF1B, TBX6, GREB1L y PAX8.


Estos hallazgos deben interpretarse con prudencia. No todas las variantes detectadas tienen el mismo grado de evidencia y ninguna explica por sí sola todos los casos de MRKH.


No existe un único «gen del MRKH»


Actualmente no hay una prueba sencilla que busque una sola mutación y permita confirmar o descartar el síndrome MRKH en todas las pacientes.


El síndrome parece presentar una gran heterogeneidad genética. Dependiendo de cada caso, podrían intervenir:

  • variaciones en un gen concreto;

  • varios genes al mismo tiempo;

  • pequeñas pérdidas o duplicaciones cromosómicas;

  • mecanismos genéticos todavía desconocidos;

  • una combinación de factores genéticos y no genéticos.


Por esta razón, muchas personas con un diagnóstico clínico claro no obtienen una explicación molecular concreta, incluso después de realizar estudios genéticos amplios.

Un resultado genético negativo no invalida el diagnóstico. Solo indica que el análisis realizado no ha identificado una variante que permita explicar el cuadro con los conocimientos disponibles en ese momento.


¿Puede una prueba de ADN comercial diagnosticar el síndrome MRKH?


No. Una prueba de ADN de consumo general no puede diagnosticar el síndrome MRKH.

Los tests utilizados para conocer los orígenes, encontrar coincidencias familiares o comprobar una relación de parentesco estudian regiones concretas del ADN. No examinan la anatomía del útero o de la vagina ni analizan necesariamente los genes relacionados con el desarrollo embrionario.


Además, una misma muestra de saliva puede utilizarse para pruebas completamente diferentes. Lo que determina la utilidad del resultado no es únicamente la muestra, sino las regiones genéticas analizadas, la tecnología empleada y la finalidad para la que se ha validado la prueba.


Para comprender estas diferencias, puede consultarse esta guía sobre el funcionamiento y los tipos de pruebas de ADN.


Tipo de examen

Qué analiza

Utilidad en relación con el MRKH

Prueba de paternidad o filiación

Marcadores genéticos compartidos entre varias personas

No tiene valor diagnóstico para el síndrome MRKH

Prueba de ADN genealógica

Variantes comparadas con poblaciones y bases de datos

Puede estudiar orígenes y coincidencias familiares, pero no diagnostica el síndrome

Prueba del cromosoma Y

Marcadores transmitidos a través de una línea paterna masculina

No busca las causas del síndrome MRKH

Cariotipo

Número y estructura general de los cromosomas

Ayuda a confirmar un perfil 46,XX y a descartar otros diagnósticos

Micromatriz cromosómica

Pequeñas pérdidas o duplicaciones de material genético

Puede solicitarse en determinados casos clínicos

Panel de genes o exoma

Variantes presentes en genes seleccionados o en gran parte de las regiones codificantes

Puede buscar una posible causa, pero no garantiza encontrarla

Ecografía o resonancia magnética

Anatomía de los órganos internos

Constituyen pruebas esenciales para identificar la ausencia o el desarrollo incompleto del útero


¿Cómo se diagnostica realmente el síndrome MRKH?


El diagnóstico se basa principalmente en la evaluación clínica y en las pruebas de imagen. No se establece mediante una prueba de ADN comprada por internet.


El estudio puede incluir:

  • revisión de los antecedentes médicos y menstruales;

  • exploración ginecológica adaptada a la edad y a la situación de la paciente;

  • ecografía pélvica;

  • resonancia magnética;

  • análisis hormonales;

  • cariotipo;

  • evaluación de los riñones y las vías urinarias;

  • estudio del esqueleto, la audición o el corazón cuando existan indicios de anomalías asociadas.


La resonancia magnética permite observar con detalle la anatomía uterina y vaginal, así como la posición de los ovarios. El cariotipo, por su parte, es especialmente útil para el diagnóstico diferencial.


La identificación de un cariotipo 46,XX ayuda a distinguir el síndrome MRKH de otras alteraciones que también pueden producir amenorrea primaria o ausencia aparente de útero.


¿Cuándo puede solicitarse un análisis genético más amplio?


Una micromatriz cromosómica, un panel de genes, un estudio del exoma o una secuenciación más extensa pueden considerarse cuando:

  • existen malformaciones renales, vertebrales, auditivas o cardiacas;

  • hay varios casos similares en la familia;

  • el cuadro clínico es atípico;

  • el cariotipo muestra una alteración;

  • se desea valorar un posible riesgo de recurrencia familiar;

  • el equipo médico sospecha un síndrome genético más amplio.


La elección del análisis corresponde a un especialista en genética clínica. Solicitar una secuenciación amplia sin una hipótesis clínica clara puede producir resultados inciertos difíciles de interpretar.


MRKH y resultado de «sexo cromosómico no concluyente»


Un resultado que indique que no ha sido posible determinar el sexo cromosómico no permite concluir que exista un síndrome MRKH.


Un resultado no concluyente puede tener diferentes explicaciones:

  • cantidad insuficiente de ADN;

  • degradación o contaminación de la muestra;

  • limitaciones del método o del algoritmo utilizado;

  • baja cobertura de determinadas regiones cromosómicas;

  • una variante cromosómica poco frecuente;

  • mosaïcismo, cuando no todas las células presentan exactamente el mismo perfil;

  • otra diferencia del desarrollo sexual no relacionada con el MRKH.


El primer paso consiste en identificar el tipo exacto de prueba realizada. Un test de orígenes, una prueba prenatal, una prueba de filiación y un cariotipo clínico estudian aspectos diferentes.


También es necesario comprobar si el informe indica un resultado verdaderamente anómalo o simplemente una limitación técnica. Para evitar interpretaciones precipitadas, puede resultar útil revisar esta guía para interpretar los resultados de una prueba de ADN.


Una prueba prenatal de cribado tampoco establece el diagnóstico


Las pruebas prenatales no invasivas analizan fragmentos de ADN circulante en la sangre materna para estimar el riesgo de determinadas alteraciones cromosómicas.


Se trata de pruebas de cribado, no de pruebas diagnósticas. Un resultado no concluyente o inesperado debe valorarse dentro del seguimiento obstétrico y, cuando corresponda, confirmarse mediante procedimientos diagnósticos indicados por el equipo médico.


No puede utilizarse por sí solo para diagnosticar un síndrome MRKH.


¿Por qué puede confundirse el MRKH con otras alteraciones?


Existen varias diferencias del desarrollo sexual que pueden presentarse inicialmente con amenorrea primaria, genitales externos de apariencia femenina o alteraciones de los órganos reproductores internos.


Aunque algunos signos pueden parecer similares, sus causas cromosómicas, hormonales y anatómicas son diferentes.


Síndrome MRKH


En su forma clásica:

  • el cariotipo es 46,XX;

  • los ovarios suelen estar presentes y funcionar;

  • el útero y la parte superior de la vagina están ausentes o poco desarrollados;

  • los genitales externos y los caracteres sexuales secundarios presentan generalmente un desarrollo habitual.


Síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos


En la insensibilidad completa a los andrógenos:

  • el cariotipo es 46,XY;

  • existen gónadas testiculares internas;

  • las células no responden adecuadamente a las hormonas androgénicas;

  • el útero está ausente;

  • los genitales externos pueden presentar una apariencia femenina.


Por tanto, el cariotipo constituye una prueba importante para diferenciar esta alteración de un síndrome MRKH clásico.


Disgenesia gonadal 46,XY


La disgenesia gonadal 46,XY se caracteriza por un desarrollo incompleto o atípico de las gónadas en una persona con un cromosoma X y un cromosoma Y.


Puede diagnosticarse durante el estudio de una amenorrea primaria. Sin embargo, el perfil hormonal, el desarrollo puberal, la anatomía interna y los riesgos médicos son distintos a los observados en el MRKH.


En 2020 se publicó el caso de una adolescente con apariencia femenina en la que una prueba genética comercial reveló inesperadamente un perfil XY. Las exploraciones clínicas posteriores permitieron diagnosticar una disgenesia gonadal completa 46,XY.


El caso no correspondía a un síndrome MRKH. Su interés reside en mostrar que una prueba comercial puede revelar un dato inesperado, pero no dispone necesariamente de la información clínica necesaria para explicarlo ni para establecer un diagnóstico.


¿El síndrome MRKH impide realizar una prueba de filiación?


En principio, no.


Una persona con síndrome MRKH clásico dispone de ADN nuclear y presenta habitualmente un cariotipo 46,XX. La ausencia o el desarrollo incompleto del útero no altera, por sí solo, los marcadores utilizados en una prueba de:

  • paternidad;

  • maternidad;

  • hermandad;

  • relación entre abuelos y nietos;

  • relación avuncular;

  • identificación genética.


Estas pruebas comparan marcadores presentes en las células de los participantes. Su funcionamiento no depende de la presencia de un útero, del tamaño de la vagina ni de la anatomía del aparato reproductor.


Por tanto, el síndrome MRKH no debería falsear el resultado de una prueba de paternidad o de otra prueba de parentesco.


¿Puede realizarse una prueba de ADN de orígenes?


Sí. Una persona con síndrome MRKH puede realizar una prueba de ADN genealógica en las mismas condiciones generales que cualquier otra persona.


Este tipo de análisis puede:

  • estimar orígenes geográficos;

  • identificar coincidencias genéticas;

  • aportar información sobre líneas familiares;

  • complementar una investigación genealógica.


No obstante, estas pruebas no tienen una finalidad médica. No permiten confirmar el síndrome ni identificar necesariamente su causa genética.


También debe distinguirse una prueba autosómica de un estudio del cromosoma Y. Las pruebas de linaje paterno basadas en el cromosoma Y requieren participantes que posean dicho cromosoma y no sirven para investigar el síndrome MRKH.


Síndrome MRKH, ovarios y transmisión del ADN a un hijo


La ausencia de un útero funcional impide generalmente llevar un embarazo. Sin embargo, no significa necesariamente que los ovarios hayan dejado de producir ovocitos.


Cuando los ovarios son funcionales, los ovocitos contienen la mitad del patrimonio genético de la persona. Desde una perspectiva biológica, esto puede permitir plantear una maternidad genética dentro de determinados programas de reproducción asistida.


Las opciones dependen de numerosos factores:

  • la reserva y función ovárica;

  • la posibilidad de obtener ovocitos;

  • el estado general de salud;

  • los tratamientos disponibles;

  • la valoración del equipo de reproducción asistida;

  • el marco jurídico aplicable.


En España, la gestación por sustitución presenta una limitación legal fundamental: el artículo 10 de la Ley 14/2006 establece que el contrato de gestación por sustitución es nulo de pleno derecho. Cualquier proyecto de parentalidad debe recibir, por tanto, asesoramiento médico y jurídico actualizado.


El trasplante de útero constituye otra línea de investigación y tratamiento altamente especializada. No es una solución rutinaria y requiere una valoración individual en centros con experiencia específica.


¿Puede transmitirse el síndrome MRKH?


No puede ofrecerse un porcentaje general de transmisión válido para todas las personas.


Cuando no se ha encontrado una causa genética concreta, resulta imposible calcular con precisión el riesgo para la descendencia. Incluso cuando se identifica una variante potencialmente relevante, es necesario valorar:


  • la evidencia disponible sobre esa variante;

  • su penetrancia;

  • la variabilidad de las manifestaciones;

  • la presencia de otros familiares afectados;

  • el mecanismo de herencia propuesto.


Por esta razón, el asesoramiento genético adquiere especial importancia cuando se plantea un proyecto de maternidad genética.


¿Cuándo es recomendable una consulta de genética clínica?


Una valoración especializada puede ser especialmente útil cuando:

  • el MRKH se acompaña de anomalías renales, óseas, auditivas o cardiacas;

  • varias mujeres de la familia presentan ausencia de útero u otras anomalías genitales;

  • el cariotipo no es 46,XX;

  • una prueba previa ha detectado una variación cromosómica;

  • un test comercial ha informado de una anomalía en los cromosomas sexuales;

  • el desarrollo puberal o los resultados hormonales no son los esperados;

  • el diagnóstico continúa siendo incierto;

  • se desea analizar un posible riesgo para futuros hijos;

  • se está considerando un tratamiento de reproducción asistida.


El especialista puede reconstruir el árbol familiar, revisar los informes disponibles y valorar si tiene sentido solicitar una micromatriz cromosómica, un panel de genes, un exoma u otro estudio.


No siempre es necesario realizar una secuenciación extensa. La prueba debe responder a una pregunta clínica concreta y ofrecer una posibilidad razonable de aportar información útil.


¿Qué hacer ante un resultado de ADN inesperado?


Un resultado inusual, contradictorio o no concluyente no debe interpretarse de forma aislada.


La actuación más prudente consiste en seguir estos pasos:

  1. Identificar la prueba realizada.

    Es necesario conocer si se trata de un test de orígenes, una prueba de filiación, un cribado prenatal, un cariotipo o una secuenciación clínica.

  2. Revisar el informe completo.

    Un resumen mostrado en una aplicación puede omitir las limitaciones técnicas y las advertencias del laboratorio.

  3. Comprobar qué regiones fueron analizadas.

    No todos los tests estudian los cromosomas sexuales con la misma profundidad.

  4. Preguntar por la calidad de la muestra.

    Una cantidad insuficiente de ADN o una contaminación pueden impedir la obtención de un resultado concluyente.

  5. Evitar el autodiagnóstico.

    Un resultado inesperado no confirma por sí solo un MRKH, una insensibilidad a los andrógenos, una disgenesia gonadal o un mosaïcismo.

  6. Consultar a un profesional sanitario.

    El informe debe ser valorado por un médico, ginecólogo, endocrinólogo o genetista según la situación.

  7. Confirmar el hallazgo cuando sea necesario.

    Un cariotipo clínico u otra prueba diagnóstica puede ser necesaria para confirmar o descartar una alteración cromosómica.


Cuando la cuestión es médica, no basta con que el laboratorio sea técnicamente competente. El análisis también debe haber sido validado para la finalidad perseguida y debe interpretarse dentro del contexto clínico.


Para valorar estos criterios puede consultarse la guía sobre acreditación y fiabilidad de los laboratorios de ADN. En España, los laboratorios clínicos pueden ser evaluados conforme a la norma UNE-EN ISO 15189, mientras que otros laboratorios de ensayo pueden trabajar bajo la ISO/IEC 17025, dependiendo del tipo de actividad incluida en su acreditación.


Conclusión: el ADN puede aportar información, pero no sustituye el diagnóstico médico


El síndrome MRKH se asocia habitualmente a un cariotipo 46,XX, ovarios funcionales y caracteres sexuales secundarios normales, aunque el útero y la parte superior de la vagina estén ausentes o se hayan desarrollado de forma incompleta.


Las investigaciones actuales respaldan la existencia de factores genéticos en una parte de los casos. Sin embargo, no se ha identificado una causa única ni un test genético capaz de confirmar o excluir todas las formas del síndrome.


Una prueba de ADN genealógica, de paternidad o de filiación no permite diagnosticar el MRKH. El diagnóstico se basa principalmente en la evaluación ginecológica, las pruebas de imagen, los análisis hormonales y el cariotipo.


Cuando aparecen anomalías asociadas, antecedentes familiares o resultados cromosómicos inesperados, puede estar indicado un estudio genético más detallado bajo la supervisión de un equipo especializado.


Un resultado de «sexo cromosómico no concluyente» tampoco debe interpretarse como un diagnóstico. Puede deberse a una limitación técnica, a la calidad de la muestra o a una situación biológica diferente. La prioridad debe ser confirmar qué prueba se realizó y obtener una interpretación clínica adecuada.


¿El síndrome MRKH significa que la persona es genéticamente masculina?

No. En la forma clásica del síndrome MRKH, el cariotipo es 46,XX. La ausencia o el desarrollo incompleto del útero se debe a una alteración del desarrollo embrionario y no a la presencia habitual de un cromosoma Y.


¿Una prueba de saliva puede detectar el síndrome MRKH?

La saliva puede utilizarse como fuente de ADN, pero la utilidad depende del análisis solicitado. Una prueba de orígenes o filiación no busca el síndrome MRKH. Un estudio genético clínico puede utilizar saliva o sangre, siempre que haya sido diseñado para analizar las variantes relevantes y sea interpretado por profesionales.


¿Existe una prueba genética específica para el MRKH?

No existe una prueba única capaz de detectar todos los casos. Las micromatrices cromosómicas y las técnicas de secuenciación pueden identificar determinadas variantes, pero muchas pacientes no obtienen una causa genética concreta.


¿Un resultado cromosómico no concluyente indica un síndrome MRKH?

No. Puede deberse a una cantidad insuficiente de ADN, una muestra degradada, una limitación del laboratorio, un mosaïcismo o una alteración cromosómica diferente. El MRKH clásico suele asociarse a un cariotipo 46,XX identificable.


¿El síndrome MRKH altera una prueba de paternidad?

En principio, no. Una prueba de paternidad compara marcadores genéticos entre el hijo y el presunto progenitor. La presencia o ausencia de un útero no influye en esta comparación.


¿Una persona con síndrome MRKH puede transmitir su ADN a un hijo?

Puede ser posible cuando los ovarios son funcionales y producen ovocitos. Las posibilidades concretas dependen de la situación médica, las técnicas de reproducción disponibles y la legislación aplicable.


¿Un resultado genético negativo descarta el síndrome?

No. El diagnóstico del MRKH es principalmente clínico y anatómico. Un resultado genético negativo solo significa que la prueba no ha encontrado una causa molecular identificable.

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