Prueba de intolerancia
- infotest ADN
- 4 jul 2024
- 14 Min. de lectura
Actualizado: 31 dic 2025

Prueba de Intolerancia Alimentaria: Guía Completa para Comprender, Realizar e Interpretar Vuestros Resultados
La prueba de intolerancia alimentaria es una gestión cada vez más buscada por las personas que sufren síntomas difusos o recurrentes: trastornos digestivos persistentes, fatiga crónica, dolores de cabeza frecuentes, molestias cutáneas o incluso dolores articulares inexplicados.
Estos síntomas, a menudo discretos y retardados, pueden afectar considerablemente a vuestra calidad de vida sin que podáis identificar claramente la causa. La prueba de intolerancia se presenta como una solución para identificar los alimentos o sustancias susceptibles de provocar estas reacciones indeseables.
En esta guía completa descubriréis todo lo que hay que saber sobre la prueba de intolerancia: su funcionamiento, los diferentes métodos disponibles, cómo interpretar vuestros resultados y cómo utilizarla para mejorar vuestro bienestar cotidiano.
¿Qué es una intolerancia alimentaria?
Una intolerancia alimentaria es una reacción del organismo a ciertos alimentos, ingredientes o sustancias, generalmente no relacionada con el sistema inmunitario. A diferencia de las alergias, las intolerancias suelen estar causadas por:
Una dificultad digestiva: el organismo tiene dificultades para digerir ciertos componentes alimentarios
Una deficiencia enzimática: ausencia o insuficiencia de enzimas necesarias para la digestión (como la lactasa para la lactosa)
Una sensibilidad aumentada a ciertos componentes químicos presentes en los alimentos
Una mala absorción intestinal de ciertas sustancias
Los síntomas típicos de una intolerancia
Las intolerancias alimentarias se manifiestan por síntomas variados, a menudo retardados varias horas o varios días después del consumo, lo que dificulta su identificación:
Síntomas digestivos:
Hinchazón y gases
Diarrea o estreñimiento
Dolores abdominales
Náuseas
Reflujo gástrico
Síntomas generales:
Fatiga crónica
Dolores de cabeza o migrañas
Dificultades de concentración
Dolores articulares o musculares
Síntomas cutáneos:
Erupciones cutáneas
Eczema o psoriasis
Picores
Rojeces
Estos síntomas pueden ser leves a moderados e instalarse progresivamente, lo que explica por qué numerosas personas viven con ellos durante años sin identificar la causa.
¿Cuál es la diferencia entre una intolerancia y una alergia alimentaria?
Es esencial distinguir bien estas dos reacciones, ya que su mecanismo, su gravedad y su tratamiento son totalmente diferentes.
Alergia alimentaria
Una alergia alimentaria implica una reacción del sistema inmunitario, en particular por la producción de inmunoglobulinas E (IgE). Esta reacción puede ser:
Inmediata: sobreviene en los minutos u horas siguientes a la ingestión
Potencialmente grave: puede provocar un choque anafiláctico, un edema de Quincke o dificultades respiratorias
Necesita una exclusión estricta: incluso pequeñas cantidades pueden desencadenar una reacción
Fácilmente identificable: los síntomas aparecen rápidamente después del consumo
Intolerancia alimentaria
Una intolerancia alimentaria generalmente no implica al sistema inmunitario de la misma manera. Se caracteriza por:
Síntomas retardados: pueden aparecer varias horas o días después de la ingestión
Una gravedad menor: molestos pero raramente peligrosos
Una tolerancia variable: pequeñas cantidades pueden a veces ser toleradas
Una identificación difícil: al ser los síntomas retardados, es complejo establecer el vínculo con el alimento responsable
Importante: Si presentáis síntomas importantes o repentinos después de haber comido un alimento, consultad inmediatamente con un profesional sanitario. Puede tratarse de una alergia alimentaria que necesita una atención médica urgente.
¿Cómo funciona una prueba de intolerancia alimentaria?
El objetivo de una prueba de intolerancia es identificar los elementos susceptibles de provocar reacciones indeseables en vuestro organismo. Existen varios métodos de análisis, cada uno con su propia lógica y sus ventajas.
1. Pruebas IgG (análisis sanguíneo)
Este método mide los niveles de inmunoglobulinas G (IgG) específicas a diferentes alimentos en vuestra sangre. El principio se basa en la hipótesis de que un nivel elevado de IgG contra un alimento particular puede reflejar una sensibilidad o una reacción inflamatoria de bajo grado.
Cómo funciona:
Se recoge una muestra de sangre (generalmente por punción en el dedo)
La sangre se analiza en laboratorio para medir los anticuerpos IgG contra varios cientos de alimentos
Los resultados indican los alimentos para los cuales vuestro organismo produce más anticuerpos
Punto importante: Se recomienda consumir regularmente los alimentos a probar en las semanas previas a la toma de muestra para asegurar la detección de anticuerpos. La interpretación de las IgG debe ser prudente e idealmente realizada con un profesional sanitario para evitar restricciones alimentarias innecesarias.
2. Pruebas respiratorias de hidrógeno
Estas pruebas se utilizan particularmente para diagnosticar intolerancias específicas como las de la lactosa o la fructosa. Se consideran fiables y se utilizan a menudo en medio médico.
El principio:
Es necesario un periodo de ayuno antes de la prueba
Ingerís una dosis controlada del alimento sospechoso (lactosa, fructosa, etc.)
El aire espirado se mide a intervalos regulares (cada 15 a 30 minutos durante 2 a 3 horas)
Un aumento significativo del hidrógeno en el aire espirado indica una mala absorción
Este aumento de hidrógeno se debe a la fermentación del alimento no digerido por las bacterias intestinales, lo que produce hidrógeno que pasa a la sangre y después es espirado por los pulmones.
3. Pruebas por análisis capilar
Este método utiliza una muestra de cabellos en la raíz, que después se analiza en laboratorio. Se presenta como sencillo, rápido y no invasivo.
Cómo proceder:
Recoged algunos mechones de cabello (3 a 4 mechones) en la raíz
Los cabellos deben medir al menos 1 cm de longitud
Lo ideal es recoger los cabellos con la raíz (cabellos arrancados) en lugar de cortados
Si utilizáis cabellos cortados, cortadlos lo más cerca posible de la raíz
Evitad utilizar cabellos provenientes de un cepillo para evitar toda contaminación
Todos los tipos de cabello pueden ser analizados, y los tratamientos cosméticos (tinte, decoloración, permanente) no afectan a los resultados.
El laboratorio analiza después la muestra según diferentes técnicas (espectrometría, espectroscopia, reacciones químicas) para identificar las sustancias alimentarias y no alimentarias susceptibles de provocar una reacción.
4. Otros métodos de análisis
Algunos laboratorios utilizan métodos complementarios:
Prueba de anticuerpos IgE: utilizada principalmente para detectar alergias, pero puede revelar ciertas sensibilidades
Prueba de complemento: mide los niveles de proteínas del sistema inmunitario para identificar reacciones de sensibilidad
Prueba de reacción cutánea: se aplican extractos alimentarios sobre la piel para observar eventuales reacciones
¿Qué elementos pueden ser detectados por una prueba de intolerancia?
Las pruebas de intolerancia modernas no se limitan a los alimentos. Pueden identificar sensibilidades a un amplio abanico de elementos presentes en vuestro entorno cotidiano.
Alimentos analizados
Las pruebas de intolerancia analizan generalmente varios cientos de alimentos comunes:
Productos lácteos: leche de vaca, quesos, yogures, mantequilla
Cereales: trigo, centeno, cebada (gluten), maíz, arroz, avena
Proteínas animales: ternera, pollo, cerdo, pescados, mariscos, huevos
Frutas: manzanas, plátanos, cítricos, frutos rojos, frutos secos
Verduras: tomates, pimientos, berenjenas, crucíferas, legumbres
Nueces y semillas: almendras, nueces, avellanas, semillas de girasol
Especias y hierbas: pimienta, canela, jengibre, albahaca, perejil
Aditivos y conservantes alimentarios
Las pruebas pueden detectar sensibilidades a los aditivos comunes:
Colorantes alimentarios (E100 a E199)
Conservantes (E200 a E299): benzoatos, sulfitos, nitratos
Antioxidantes (E300 a E399)
Emulsionantes y estabilizantes (E400 a E499)
Potenciadores de sabor (E600 a E699): glutamato monosódico (MSG)
Edulcorantes artificiales: aspartamo, sucralosa, sacarina
Elementos no alimentarios
Más allá de la alimentación, las pruebas de intolerancia pueden identificar sensibilidades a:
Alérgenos medioambientales:
Pólenes (árboles, gramíneas, herbáceas)
Ácaros y polvos domésticos
Mohos y esporas
Pelos y escamas de animales
Productos químicos:
Productos domésticos e industriales
Disolventes y detergentes
Productos cosméticos y de higiene personal
Perfumes y fragancias
Textiles y materiales:
Ciertos tejidos (látex, elastano)
Colorantes textiles
Materiales de construcción
Metales pesados:
Plomo, mercurio, arsénico, cadmio
Acumulación tóxica en los tejidos corporales
Esta capacidad para detectar elementos no alimentarios es particularmente útil para identificar las causas de síntomas no específicos como irritaciones cutáneas, trastornos respiratorios o fatiga crónica inexplicada.
¿Cómo se desarrolla una prueba de intolerancia? (Procedimiento completo)
El procedimiento varía según el tipo de prueba elegido. He aquí las etapas detalladas para cada método.
Para una prueba IgG (toma de sangre)
Antes de la prueba:
Consumid regularmente los alimentos que deseáis analizar en las 2 a 4 semanas previas a la toma de muestra
Esta etapa es importante para que vuestro organismo produzca anticuerpos detectables
El día de la toma de muestra:
Toma de sangre por punción en el dedo (bastan unas gotas)
La muestra se coloca en un papel secante especial
Devolvéis la muestra al laboratorio en el sobre proporcionado
Análisis en laboratorio:
La sangre se analiza para medir los niveles de IgG contra varios cientos de alimentos
Los resultados suelen estar disponibles en 7 a 14 días laborables
Para una prueba respiratoria de hidrógeno
Antes de la prueba:
Ayuno de 8 a 12 horas
Evitad ciertos alimentos la víspera (según las instrucciones del laboratorio)
Durante la prueba:
Respiráis en un aparato para medir vuestro nivel de hidrógeno de base
Ingerís una dosis controlada del alimento sospechoso (lactosa, fructosa, etc.)
Respiráis en el aparato a intervalos regulares durante 2 a 3 horas
Resultados:
Un aumento significativo del hidrógeno indica una intolerancia probable
Los resultados se suelen interpretar inmediatamente
Para una prueba por análisis capilar
Pedido de la prueba:
Seleccionad vuestra prueba en línea
Haced el pedido y pagad en línea
Recibid vuestro kit de recogida en casa con vuestras instrucciones personalizadas
Recogida de la muestra:
Recoged 3 a 4 mechones de cabello en la raíz
Longitud mínima: 1 cm
Colocad la muestra en la bolsa recerrable proporcionada
Importante: No utilicéis embalaje metálico (aluminio) para el envío
Envío y análisis:
Devolv resolved la muestra al laboratorio en el sobre con franqueo pagado
El laboratorio procede al análisis
Recibís vuestros resultados por correo electrónico en 7 a 14 días laborables
¿Cómo interpretar los resultados de una prueba de intolerancia?
La interpretación de los resultados depende del tipo de prueba efectuada. He aquí cómo leer y comprender vuestros resultados para cada método.
Resultados de las pruebas IgG
Los resultados se presentan generalmente en forma de tabla o gráfico indicando el nivel de anticuerpos IgG para cada alimento analizado. La clasificación habitual es:
Nivel de reacción:
Reacción elevada (o severa): exclusión recomendada durante 3 a 6 meses
Reacción moderada: limitación del consumo recomendada
Reacción ligera: rotación alimentaria posible (consumir con moderación y espaciamiento)
Sin reacción: consumo normal posible
Punto de atención: Niveles elevados de IgG pueden simplemente indicar una exposición frecuente a un alimento sin necesariamente significar una intolerancia. Por eso es esencial hacerse acompañar por un profesional sanitario para evitar exclusiones alimentarias demasiado amplias que podrían provocar carencias nutricionales.
Resultados de las pruebas respiratorias
Los resultados son más directos y objetivos:
Prueba negativa: no hay aumento significativo del hidrógeno → no se detecta intolerancia
Prueba positiva: aumento del hidrógeno más allá del umbral → intolerancia probable
Estas pruebas son particularmente fiables para las intolerancias a la lactosa y la fructosa, ya que miden directamente la capacidad de vuestro organismo para digerir estas sustancias.
Resultados de las pruebas capilares
El informe os presenta generalmente:
Clasificación de los elementos analizados:
Reacción Sensible: elementos para los cuales la prueba muestra una sensibilidad constatada
Reacción Ligera: elementos para los cuales podríais potencialmente tener una sensibilidad
Sin Reacción: elementos para los cuales la prueba no muestra sensibilidad
Plan de acción recomendado:
Concentraos primero en los elementos en "Reacción Sensible"
Implantad una exclusión temporal de estos elementos durante 4 a 6 semanas
Observad la evolución de vuestros síntomas
Reintroducid progresivamente los elementos para confirmar su impacto
¿Qué contienen precisamente vuestros resultados?
Sea cual sea el tipo de prueba, recibiréis generalmente:
Un informe detallado que comprende:
La lista completa de los elementos analizados con su nivel de reacción
Una clasificación por categorías (productos lácteos, cereales, frutas, verduras, etc.)
Un resumen de las principales sensibilidades detectadas
Explicaciones detalladas para comprender vuestros resultados
Recomendaciones personalizadas:
Los alimentos a evitar temporalmente
Los alimentos a limitar o a consumir en rotación
Consejos para adaptar vuestra alimentación sin crear carencias
Sugerencias de alimentos de sustitución
Consejos prácticos:
Cómo leer las etiquetas alimentarias
Cómo planificar vuestras comidas
Recetas adaptadas a vuestras sensibilidades
Un acompañamiento para la fase de reintroducción
¿Existen alternativas a las pruebas de intolerancia?
Sí, el método más fiable y personalizado sigue siendo el protocolo de exclusión-reintroducción, a menudo recomendado por los profesionales sanitarios.
El régimen de exclusión-reintroducción
Este método, aunque más largo, permite identificar vuestras intolerancias de manera precisa y personalizada, sin coste elevado.
Fase 1: Exclusión (4 a 6 semanas)
Suprimid temporalmente los alimentos sospechosos de vuestra alimentación
Llevad un diario alimentario detallado
Anotad la evolución de vuestros síntomas día a día
Fase 2: Reintroducción (varias semanas)
Reintroducid los alimentos uno por uno, con 3-4 días de intervalo
Empezad por pequeñas cantidades
Observad atentamente las reacciones de vuestro organismo
Anotad todo síntoma en las 48 horas siguientes a la reintroducción
Fase 3: Análisis y adaptación
Identificad claramente los alimentos que desencadenan síntomas
Adaptad vuestra alimentación en consecuencia
Reevaluad periódicamente (ciertas intolerancias pueden evolucionar)
Este enfoque presenta varias ventajas:
Personalizado: identifica lo que desencadena realmente VUESTROS síntomas
Fiable: establece un vínculo de causa a efecto directo
Económico: ninguna prueba costosa necesaria
Educativo: aprendéis a conocer vuestro cuerpo y sus reacciones
Comprender ciertos conceptos relacionados con las intolerancias
Para comprender mejor vuestros resultados y su impacto en vuestra salud, he aquí algunas nociones importantes.
¿Qué es una sensibilidad alimentaria?
La sensibilidad alimentaria sobreviene cuando vuestro cuerpo tiene dificultades para digerir un alimento particular. A diferencia de una alergia, no implica una reacción inmunitaria inmediata y grave.
Síntomas típicos:
Hinchazón y molestias digestivas
Cambios en el tránsito intestinal
Dolores de cabeza o migrañas
Fatiga crónica
Dificultades de concentración
La sensibilidad alimentaria puede también contribuir a los síntomas de trastornos crónicos como el síndrome del intestino irritable, la fatiga crónica, la artritis o ciertos trastornos neurológicos.
¿Qué es una sensibilidad no alimentaria?
Los elementos no alimentarios pueden provocar reacciones similares a las causadas por los alimentos:
Dolores de cabeza recurrentes
Fatiga persistente
Irritaciones cutáneas
Trastornos respiratorios leves
Síntomas inflamatorios difusos
Importante: Si sospecháis una alergia medioambiental (polen, ácaros, mohos), consultad a vuestro médico para pruebas alergológicas específicas. Las alergias conocidas pueden o no ser detectadas en una prueba de intolerancia.
La importancia del equilibrio hormonal
El desequilibrio hormonal es una de las causas más comunes de malestar general. Numerosos factores pueden afectar a vuestra salud hormonal:
Una alimentación inadaptada
Un estrés crónico
Una mala salud intestinal
Un sistema inmunitario debilitado
Un modo de vida sedentario
Factores genéticos
La exposición a los perturbadores endocrinos
Intolerancias alimentarias no tratadas pueden contribuir a desregular vuestro equilibrio hormonal, provocando síntomas como trastornos del ciclo menstrual, de endometriosis, problemas de fertilidad o una bajada de testosterona.
El papel del microbioma intestinal
Vuestro microbioma intestinal designa el conjunto de bacterias buenas presentes en vuestro tubo digestivo. Estas bacterias desempeñan un papel crucial para vuestra salud:
Influyen en vuestra digestión y vuestro metabolismo
Participan en la síntesis de ciertas vitaminas
Modulan vuestro sistema inmunitario
Pueden minimizar ciertas enfermedades
Las intolerancias alimentarias no identificadas pueden perturbar vuestro microbioma, creando un círculo vicioso de síntomas digestivos y de malabsorción.
Toxicidad de los metales pesados
La toxicidad de los metales corresponde a la acumulación de grandes cantidades de metales pesados en los tejidos de vuestro cuerpo. Los más concernidos son:
El plomo: exposición mediante antiguas pinturas, agua contaminada
El mercurio: pescados contaminados, amalgamas dentales
El arsénico: agua contaminada, pesticidas
El cadmio: tabaquismo, ciertos alimentos contaminados
Síntomas variables según el metal: fatiga, trastornos cognitivos, dolores, problemas digestivos. Ciertas pruebas de intolerancia avanzadas pueden incluir una detección de estos metales.
Los aditivos alimentarios y su impacto
Los aditivos son sustancias añadidas a los alimentos para:
Mejorar el aspecto o el sabor
Preservar los alimentos y prolongar su duración de conservación
Facilitar la transformación industrial
Estabilizar los productos y hacerlos seguros para el consumo
Principales tipos de aditivos:
Colorantes (E100 a E199)
Conservantes (E200 a E299)
Antioxidantes (E300 a E399)
Emulsionantes y estabilizantes (E400 a E499)
Potenciadores de sabor (E600 a E699)
Pueden ser naturales, sintéticos idénticos a los naturales, o artificiales. Numerosas personas desarrollan sensibilidades a ciertos aditivos, de ahí el interés de incluirlos en las pruebas de intolerancia.
Niveles de vitaminas y minerales
Los niveles bajos de vitaminas sobrevienen cuando:
El aporte alimentario es insuficiente
Vuestro cuerpo experimenta dificultades para absorber eficazmente los nutrientes
Vuestras necesidades están aumentadas (estrés, actividad, etapa de vida)
Tomáis ciertos medicamentos que interfieren con la absorción
Las intolerancias alimentarias pueden provocar una malabsorción crónica, conduciendo a carencias nutricionales incluso si vuestra alimentación parece equilibrada. Por eso es importante trabajar con un nutricionista durante la implantación de un régimen de exclusión.
¿Quién puede hacer una prueba de intolerancia? (Precauciones importantes)
La prueba de intolerancia alimentaria puede ser efectuada por la mayoría de adultos en buena salud general. Sin embargo, deben tomarse ciertas precauciones.
Personas que pueden realizar la prueba
Adultos que presentan síntomas digestivos recurrentes
Personas que sufren de fatiga crónica inexplicada
Individuos con problemas cutáneos persistentes
Personas con dolores de cabeza frecuentes o migrañas
Adultos en buena salud que desean optimizar su alimentación
Situaciones que necesitan una opinión médica previa
La prueba se desaconseja sin consulta médica para:
Niños menores de 2 años: su sistema digestivo aún está en desarrollo
Mujeres embarazadas o lactantes: las restricciones alimentarias pueden afectar al desarrollo del bebé
Personas con trastornos inmunitarios: enfermedades autoinmunes, inmunodeficiencia
Personas con patologías graves: cánceres, enfermedades inflamatorias crónicas del intestino
Individuos que siguen un tratamiento médico pesado: las restricciones alimentarias pueden interferir
Personas que sufren trastornos del comportamiento alimentario: riesgo de agravación de las restricciones
Importante: Una prueba de intolerancia nunca reemplaza una consulta médica. Si vuestros síntomas son severos, se agravan o tenéis dudas, consultad a un profesional sanitario antes de realizar una prueba.
¿Cómo pedir vuestra prueba de intolerancia?
Pedir una prueba de intolerancia es sencillo y puede hacerse enteramente en línea. He aquí las etapas detalladas del proceso.
Etapas de pedido
1. Seleccionad vuestra prueba
Elegid el tipo de prueba adaptado a vuestras necesidades (IgG completo, prueba respiratoria, análisis capilar)
Verificad el número de elementos analizados (ciertas pruebas analizan 200 elementos, otras hasta 600)
2. Haced el pedido en línea
Rellenad el formulario de pedido
Efectuad el pago seguro
Recibid vuestra confirmación por correo electrónico con vuestro código de cliente
3. Recepción del kit de recogida
Recibís vuestro kit en casa en unos días
El kit contiene todo lo necesario: material de recogida, instrucciones detalladas, sobre de devolución
4. Realizad la recogida
Seguid atentamente las instrucciones proporcionadas
La recogida solo lleva unos minutos
No se requiere ninguna competencia particular
5. Devolved la muestra
Colocad vuestra muestra en el sobre de devolución con franqueo pagado
Depositadlo en cualquier buzón
Ningún gasto de envío suplementario
6. Recibid vuestros resultados
Resultados enviados por correo electrónico en 7 a 14 días laborables después de la recepción de vuestra muestra en el laboratorio
Acceso a un portal en línea seguro para consultar y descargar vuestro informe completo
Atención al cliente disponible para responder a vuestras preguntas sobre vuestros resultados
Plazos de tratamiento
Los plazos varían ligeramente según el laboratorio y el tipo de prueba:
Pruebas IgG estándar: 7 a 10 días laborables
Pruebas completas (más de 400 elementos): 10 a 14 días laborables
Pruebas respiratorias: resultados inmediatos o en 24 horas
Pruebas capilares: 7 a 14 días laborables
Seréis notificados por correo electrónico en cuanto vuestros resultados estén disponibles.
Pruebas complementarias para optimizar vuestra salud
Más allá de la prueba de intolerancia, otros análisis pueden ayudaros a comprender mejor las necesidades específicas de vuestro organismo.
Prueba de ADN de alimentación
Descubrid cómo vuestro patrimonio genético influye en vuestro metabolismo y vuestras necesidades nutricionales. Esta prueba analiza vuestros genes para identificar:
Vuestra capacidad para metabolizar ciertos nutrientes
Vuestras necesidades específicas en vitaminas y minerales
Vuestra sensibilidad genética al gluten, a la lactosa, a la cafeína
Vuestro perfil metabólico (tendencia a almacenar grasas, sensibilidad a los glúcidos)
Los tipos de ejercicios más adaptados a vuestra genética
Esta prueba os ayuda a personalizar vuestro régimen alimentario según vuestros genes para optimizar vuestro bienestar, vuestra energía y vuestra composición corporal.
Prueba de enfermedad celíaca
Si pensáis que sois sensibles al gluten, nuestra prueba específica para la enfermedad celíaca os permite identificar rápidamente una predisposición genética a esta afección autoinmune.
Por qué es importante:
La enfermedad celíaca necesita una exclusión estricta y definitiva del gluten
Puede causar daños intestinales graves si no se trata
Un diagnóstico genético permite orientar hacia exámenes complementarios si es necesario
Esta prueba se recomienda particularmente si tenéis antecedentes familiares de enfermedad celíaca o si presentáis síntomas persistentes a pesar de una alimentación variada.
En resumen: ¿por qué hacer una prueba de intolerancia?
La prueba de intolerancia alimentaria puede ser una herramienta valiosa para mejorar vuestra calidad de vida si sufrís síntomas crónicos inexplicados. He aquí lo que puede aportaros:
Identificar claramente los alimentos o sustancias que os causan problema, en lugar de adivinar o de eliminar aleatoriamente grupos alimentarios enteros.
Reducir vuestros síntomas adaptando vuestra alimentación de manera específica y personalizada.
Mejorar vuestra digestión, vuestra energía, vuestra concentración y vuestro bienestar general eliminando las fuentes de inflamación crónica.
Prevenir las carencias trabajando con un profesional para adaptar vuestra alimentación manteniendo al mismo tiempo un equilibrio nutricional óptimo.
Comprender vuestro cuerpo y sus reacciones para tomar decisiones alimentarias ilustradas en lo cotidiano.
Nuestras recomendaciones finales
Consultad a un profesional: acompañaos de un nutricionista o un dietista para interpretar vuestros resultados e implantar un plan alimentario adaptado
Sed pacientes: las mejoras pueden llevar varias semanas después de la exclusión de los alimentos problemáticos
Llevad un diario: anotad vuestros síntomas y vuestra alimentación para identificar los vínculos de causa a efecto
Reevaluad regularmente: ciertas intolerancias pueden evolucionar con el tiempo, en particular después de un periodo de curación intestinal
No os aisleis: adaptad vuestra alimentación sin por ello renunciar a vuestra vida social
La prueba de intolerancia es un punto de partida para comprender mejor vuestro organismo y optimizar vuestra salud. Utilizadla como una herramienta de exploración, en complemento de un acompañamiento profesional adaptado a vuestra situación personal.
